Rachel L. Carson, su autora y primera ecologista, nos dejó su obra que le llevó toda una vida de estudio, aunque sus detractores como es natural miraron de desprestigiar su trabajo, diciéndole, Silencio Sra. Carson, yo estoy convencida que los disgustos le llevaron a padecer de una enfermedad que le costó la vida, relativamente joven aún.
En todas las casas debería encontrarse este libro y todos los niños y personas de bien deberían conocer su historia y sus descubrimientos.
Estoy dispuesta a recoger su bandera y dar charlas gratuitas en colegios y donde haga falta.

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